sábado, 22 de septiembre de 2012

LRPM: un protocolo de gestion de carriles


Título: LRPM (Lane Reservation Protocol & Management)
Objetivo: autoreservarse la capacidad disponible por manipulación del tráfico
Detalle:
El Protocolo de reservación y gestión de carriles (LRPM, por sus siglas en inglés) define un mecanismo para la reserva de capacidad para uno mismo. Si bien se sabe que el origen del protocolo es en las calles de Buenos Aires, el mismo se puede extender a otras urbes y, por qué no, a los sistemas de comunicaciones.

Funcionamiento:
Habiendo dos carriles paralelos y con idéntico sentido de circulación en una calle o avenida, los automovilistas deben ir por el centro de uno de ellos, de acuerdo a las best-practices (la Ley de Tránsito). El conductor tiene el derecho a cambiar de carril en caso que aquel que utilizaba tenga congestión, utilizando los protocolos de señalización correspondientes (por ejemplo, la luz de giro) y esperando un espacio libre adecuado en el carril al cual espera moverse.

Si un automovilista utiliza LRPM, ubica su móvil en el medio de los dos carriles, evitando que cualquier otro automóvil que venga detrás de él pueda sobrepasarlo sin tener que cambiar a un tercer carril (en caso que éste exista). De esta manera, se reserva los dos carriles para él, pudiendo moverse entre esos dos carriles sin tener que esperar espacio ni tener que utilizar señalizaciones.

El uso por parte de la comunidad taxista de Buenos Aires es ampliamente difundido y la observación de dichos personajes permitirán alcanzar la excelencia en el aprovechamiento de este protocolo, así como también encontrar mejoras no documentadas aquí.

Si un automovilista delante suyo está utilizando estas técnicas, puede demostrar su conocimiento de normas gritándole ¡LRPM!. Dependiendo de la respuesta que reciba del destinatario de esta comunicación, podrá darse cuenta de si es un conocedor teórico de este protocolo, ya que devolverá una sonrisa y un guiño aprobador, o si, por el contrario, es un script-kiddie, a quienes individualizará porque, al no conocer la norma, responderá de otras formas o con otros gestos.